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#RefugeesWelcome at NNEDV

December 16, 2015

Recent calls to suspend, delay, or defund refugee resettlement programs for those fleeing violence in Syria and Iraq undermine our commitment to protect women and children from terror and abuse.

“We are dedicated to ensuring that all survivors of domestic violence receive the protections and services they need. Period,” said Kim Gandy, President and CEO of the National Network to End Domestic Violence (NNEDV). “We must help and empower those whose homes are no longer safe – and that includes refugees who are fleeing fierce violence. Regardless of geographic location, violence against women is intolerable. All people deserve a life free from violence, a safe home, and a hopeful future.”

Syrian women and children comprise the largest portion of displaced people, at nearly 78 percent. [1] These women and children seeking safety will face or have already faced horrific gender-based violence at the hands of ISIS/Daesh, including kidnapping, systemic rape, enslavement, trafficking, stoning, beheading, forced marriage, sexual harassment, and assault, as well as domestic violence. [2] These inconceivable crimes have forced victims to flee with their small children, leaving their families and communities behind in the hopes of finding much-needed protection.


During this conflict, and at this moment, refugees reside in overcrowded camps, awaiting more durable solutions; multiple families inhabit single apartments in squalor; and others are forced to live outside or in ruins without protection. Displacement turns their lives upside down, and adds fear and uncertainty. As they flee and seek shelter they are still incredibly vulnerable. [3] While displaced, women and girls face sexual assault, unwanted pregnancies, human trafficking, and domestic violence. Having already experienced trauma and displacement, the nature and circumstances of these crimes poses additional challenges as victims have little to no access to sexual assault treatment, obstetric care, or domestic violence services. [4, 5]

For millions of women, the only escape from gender-based harm is to flee their homes and seek help through the global refugee protection system. Shielding millions of women and children from extreme violence is a universal goal that furthers our common fight against those who seek to restrict women’s human rights and safety.


#RefugeesWelcome en NNEDV

** Este documento es una traducción de #RefugeesWelcome at NNEDV

“Sin importar la región geográfica, la violencia en contra de las mujeres es intolerable. Todas las personas merecen una vida sin violencia, un hogar seguro, y un futuro esperanzador”.

Llamados recientes a suspender, retrasar, o eliminar los fondos de los programas para relocalizar a las personas huyendo de la violencia en Siria y en Irak socavan nuestro compromiso de proteger a las mujeres y las/os niñas/os del abuso y el terror.

“Estamos dedicadas/os a asegurar que todas/os las/os sobrevivientes de violencia doméstica reciban las protecciones y servicios que necesitan. Punto”, dijo Kim Gandy, Presidente y CEO de la Red Nacional para Eliminar la Violencia Doméstica (NNEDV, por sus siglas en inglés). “Debemos ayudar y empoderar a aquellas/os cuyos hogares ya no son seguros- y eso incluye a refugiadas/os que están huyendo de violencia intensa. Sin importar la región geográfica, la violencia en contra de las mujeres es intolerable. Todas las personas merecen una vida sin violencia, un hogar seguro, y un futuro esperanzador”.

Las mujeres y las/os niñas/os Sirias/os componen la mayoría de las personas desplazadas, casi el 78 por ciento. [1] Estas mujeres y niñas/os que buscan seguridad, van a enfrentar o ya han enfrentado violencia de género horrorosa en las manos de ISIS/Daesh, incluyendo secuestro, violaciones sistemáticas, esclavitud, trata humana, lapidación, decapitación, matrimonios forzados, acosos y ataques sexuales, y violencia doméstica. [2] Estos crímenes inconcebibles han forzado a las víctimas a huir con sus niñas/os pequeñas/os, dejando a sus familiares y comunidades, con la esperanza de encontrar la protección que tanto necesitan.

Durante este conflicto, y en este momento, las/os refugiadas/os residen en campamentos sobrepoblados, esperando soluciones más duraderas; múltiples familias residen en miseria en un mismo apartamento; y otras/os son forzadas/os a vivir a la intemperie o en ruinas sin protección alguna. El desplazamiento voltea sus vidas de arriba hacia abajo y añade miedo e inseguridad. En la medida en que huyen y buscan refugio, continúan siendo increíblemente vulnerables. [3] En el proceso de ser desplazadas/os, las mujeres y las/os niñas/os enfrentan ataques sexuales, embarazos no deseados, trata humana y violencia doméstica. Habiendo ya experimentado trauma y desplazamiento, la naturaleza y circunstancias de éstos crímenes presentan riesgos adicionales en la medida en que las víctimas tienen poco o ningún acceso a tratamiento para los ataques sexuales, cuidado obstétrico, o servicios relacionados a la violencia doméstica. [4, 5]

Para millones de mujeres, el único escape de los abusos de género es huir de sus hogares y buscar ayudas a través del sistema global de protección de refugiadas/os. Proteger a millones de mujeres y niñas/os de violencia extrema es una meta universal que adelanta nuestra lucha en contra de quienes buscan restringir los derechos y la seguridad de las mujeres.

[1] UN Population Fund. UNFPA Regional situation report on Syria crisis, Issue No. 10, Period covered: 15 July–15 August 2013. UNFPA, Geneva; 2013

[2] Nina Burleigh, Newsweek,

[3] Karen Leigh, New York Times,

[4] International Rescue Committee, “Are We Listening?” (September 2014)

[5] “Responding to the Syrian crisis: the needs of women and girls,” Sami, Samira et al.The Lancet , Volume 383 , Issue 9923 , 1179 – 1181